lunes, 1 de febrero de 2016

Los cuentos del reino de Eppendorf - I

"El paladín entre zarcillos braquiblásticos"

Hoy la oscuridad se cierra
sobre el vainilla de tus manos,
aprisionando el llanto
en el fragor de mis labios.

Como unas alas en mi espalda,
son tus manos en mis manos,
socorriéndome del abismo
que yo sola he creado.

Pero cuando despunte el mañana,
y el suelo se abra,
cuando estemos ya lejos
y no tenga tu mirada;
recordaré tus ojos
que de mis sueños no escapan.

Veo siempre como te cierras
y como tus fronteras clavas,
pero bajo las capas de espino
en lágrimas estallas.

Y sé entonces que somos lo mismo,
que romperé todas tus vallas,
que jamás retiraré de esta batalla el alma;
que quizás algún día,
te salvaré como tu me salvas.

Y aunque tus dragones me frenen,
aunque sus llamas me abrasen,
aunque en lágrimas me ahogue,
yo, yo no te daré la espalda.

(01/02/16) VEB